Napo & Lola
Nuestra historia
Un café nacido de los recuerdos, la familia y esos momentos que vale la pena compartir.
01
El origen
El origen de Napo & Lola
A comienzos del siglo XX nacieron Napoleón y Lola, dos cajamarquinos de origen humilde que, con trabajo y perseverancia, fueron construyendo su propio camino. Napo, trabajador, serio, ordenado y mesurado; Lola, comerciante, conversadora, emprendedora y maternal. Juntos enfrentaron dificultades y, alrededor de 1959, encontraron una oportunidad que cambiaría su historia: adquirieron los utensilios y materiales necesarios para dedicarse a la elaboración de manjar blanco. Con esfuerzo y dedicación lograron salir adelante y construir una familia unida y feliz.
Napo & Lola nace como un homenaje a ellos y a todo lo que representan: el trabajo hecho con amor, la perseverancia, la familia y esos pequeños momentos que permanecen en nuestra memoria. Porque detrás de cada taza de café hay también una historia, una conversación y el recuerdo de quienes, como ellos, trabajaron con cariño para dejar algo bueno a los que vinieron después.
02
Nuestro origen
De San Ignacio a tu taza
Nuestro café nace en San Ignacio, Cajamarca, una tierra donde el paisaje, la altura y el trabajo de sus caficultores se encuentran para dar vida a cafés con personalidad.
Elegimos nuestro café buscando respetar su origen y cuidar cada etapa de su camino hasta llegar a tu taza.
03
Nuestra esencia
Más que café,
momentos para compartir
Una taza por la mañana. Una conversación que se alarga. Una visita inesperada. Una tarde tranquila en casa.
El café está presente en muchos de nuestros recuerdos. Por eso creemos que cada taza puede ser una invitación a detenerse, disfrutar y compartir.
04
Nuestra promesa
Hecho con cariño
Elegimos nuestro café, cuidamos su proceso y ponemos atención en cada detalle porque creemos que las cosas hechas con cariño se sienten.
Queremos llevar hasta tu taza un café que puedas disfrutar, pero también una pequeña parte de aquello que inspiró Napo & Lola desde el comienzo.